Desde 1987, CGI es un centro ginecológico, orientado a ofrecer a la paciente un trato más humano.
Una formula basada en la experiencia adquirida con los años, el trabajo en equipo y el conocimiento de los últimos avances científicos, nos permite entender a fondo cada caso.
Nuestros profesionales son muy sensibles con los problemas que afectan a la salud de la mujer y es por ello que ofrecemos una consulta personalizada y atenta, dejando satisfechas a todas nuestras pacientes, que no dudan en recomendarnos por nuestro especial trato y mimo.
También estamos especializados en obstetricia, es decir en el control de embarazo y parto. Realizamos los controles a la mujer embarazada con regularidad para vigilar posibles trastornos del embarazo.
En CGI nuestro personal, tanto masculino como femenino cuentan con mucho años de experiencia en el tratamiento a mujeres que han confiado en consultarnos tanto en ginecología como en obstetricia y que demandaban la ayuda de profesionales que entendiesen la situación particular de cada mujer.
En nuestros centros le atenderemos ante cualquier duda o problema relacionado con la salud de la mujer, desde las revisiones ginecológicas, citologías, enfermedades ginecológicas, contracepción o ayuda al parto, canceres ginecológicos, cirugías, tratamientos quirúrgicos, etc.
Se recomiendan iniciar las revisiones ginecológicas por primera vez, en el momento en que una mujer empieza a tener relaciones sexuales y que estas sean repetidas con una periodicidad anual.
Es de suma importancia la realización de revisiones ginecológicas periódicas, al menos de forma anual, para diagnosticar o prevenir, lo mas precozmente posibles problemas como el cáncer de cuello de útero, otros canceres ginecológicos, miomas, quistes de ovario, cáncer de mama, etc.
En estas revisiones se realizan las pruebas preventivas como son la citología vaginal, colposcopía, detección del virus del papiloma humano, ecografía vaginal, ecografía abdominal, exploración de mamas, ecografía de mamas, etc, aunque también pueden ser solicitadas individualmente.
La citología es el estudio de la morfología de las células y se realiza mediante un microscopio óptico. La citología cervico-vaginal es una de las ayudas diagnosticas más importantes, pues es muy útil. Además de indolora, económica, relativamente rápida y sencilla, con ella se puede detectar el cáncer de cuello de útero y de la vagina, así como también orienta sobre infecciones vaginales.
En la citología de revisión anual, las células se recogen mediante una espátula de dos zonas: cuello del útero o cérvix y del endocérvix, también se recoge una tercera muestra del fondo lateral de la vagina y son enviadas al laboratorio para su análisis.
La citología es fiable en el 94% de los casos y debe ser realizada desde el comienzo de las primeras relaciones sexuales o a partir de los 16 años. Después se recomienda repetirla una vez al año, salvo que las dos tomas de citología sean normales y no haya ninguna alteración en el cribado, en ese caso habría que repetirla cada tres años hasta los 65.
Hay que distinguir que la revisión ginecológica puede incluir o no una citología.
Dentro de las enfermedades ginecológicas cabe destacar algunas como los miomas, quistes de ovarios, canceres ginecológicos o enfermedades de transmisión sexual, las cuales detallamos a continuación.
Los miomas son los tumores benignos, no cancerosos, más comunes del aparato genital femenino y crecen en el tejido muscular del útero. El 65% de las mujeres de más de 35 años padece estos tumores y en la mayoría de los casos, los miomas son múltiples.
Las causas de aparición de miomas no se conocen exactamente, puede ser por una predisposición genética, por cromosomas anormales o por una influencia hormonal. Los miomas crecen durante el embarazo cuando hay un nivel alto de hormonas y regresan en la menopausia cuando los niveles hormonales son más bajos.
Al realizar un examen físico a la paciente, nuestros ginecólogos pueden sospechar de la presencia de miomas si se percibe un aumento del tamaño del útero. Para el tratamiento existen dos alternativas, a través de medicamentos GNRH o por tratamiento quirúrgico.
Los quistes de ovario son sacos llenos de líquido que se sitúan en el espesor de los ovarios. Muchas mujeres sufren quistes de ovarios a lo largo de su vida, la mayoría de los cuales no ocasionan molestias o son muy leves, incluso pueden desaparecer sin tratamiento al cabo de unos meses.
Otras veces los quistes ováricos pueden dar síntomas, incluso un dolor importante y que se soluciona con un tratamiento quirúrgico, especialmente, en caso de rotura de la cápsula del quiste o torsión del mismo.
Casi todos los quistes de ovario son benignos, pero diferenciarlos con los tumores ováricos malignos es muy difícil, de ahí la importancia de diagnosticarlos de una forma adecuada y precoz para prevenir el cáncer de ovario.
En nuestra clínica recomendamos hacer revisiones ginecológicas periódicas para un temprano diagnostico de los quistes de ovario. Estos se suelen detectar en un examen pélvico palpando los ovarios y por ecografía, si el ginecólogo cree que hay un quiste ovárico se harán a la paciente las pruebas complementarias para determinar el tipo de quiste de ovario y asignarla un tratamiento adecuado.
El tratamiento de los quistes de ovario dependen del tamaño, de la edad de la paciente, de los síntomas y de las características del quiste.
Si el quiste es de tipo funcional o folicular, aparece durante la época reproductiva y puede desaparecer espontáneamente. Si el quiste no produce síntomas, se harán controles ecográficos periódicos hasta su desaparición y si éste persiste se deberá optar por un tratamiento quirúrgico.
El riesgo de cáncer de ovario aumenta en las pacientes postmenopáusicas, por lo que los ginecólogos de nuestra clínica suelen recomendar cirugía, siempre que en estos casos se encuentre un nuevo quiste.
El cáncer ginecológico es el que ataca al sistema reproductivo femenino y que comprende cuello, endometrio, trompas, ovarios, útero, vagina o vulva.
El cuello del útero es la zona estrecha que conecta el útero con la vagina. El cáncer de cuello está estrechamente relacionado con las infecciones de transmisión sexual y el virus del papiloma humano. El cáncer crece de una manera lenta, antes de que las células aparezcan en el cuello del útero, ese proceso es conocido como displasia (SIL), y es donde empiezan a aparecer células anormales. Con la citología se encuentran esas células anormales que crecen profundamente en el cuello del útero y por ello es posible detectarlo.
El cáncer de mama es la proliferación acelerada, desordenada y no controlada de las células de la glándula mamaria. Esta se compone de varios racimos de lóbulos conectados mediante los conductos delgados a modo de ramas de un árbol. En estos conductos se desarrolla el cáncer de mama más precoz, denominado cáncer ductal. El otro tipo de cáncer es el carcinoma lobular.
Los ovarios tienen un recubrimiento formado por células epiteliales y con la transformación maligna de estas células, surge el cáncer de ovario. Se desarrolla sobre todo en mujeres entre 50 y 70 años, es el tercer cáncer más frecuente en el aparato reproductor femenino, sin embargo es el responsable de la mayor mortalidad dentro de los canceres ginecológicos.
Este cáncer se forma en los genitales externos de la mujer llamados vulva. En el 70% de los casos el cáncer de vulva implica los labios, el 15-20% implica el clítoris, otro 15-20% implica el perineo y en cerca del 5% de los casos es de localización múltiple.
En la contracepción se utilizan métodos anticonceptivos para parejas o personas sexualmente activas con la intención de prevenir un embarazo no deseado.
El objetivo de la contracepción es programar la educación sexual, así como una maternidad y una paternidad responsable. Hay que planificar de una manera coherente cuando se quiere tener un hijo, por eso utilizamos métodos anticonceptivos cuando no queremos tenerlos. Con la contracepción evitamos embarazos no deseados pero también se controla el número de hijos que una pareja quiere tener.
Algunos métodos contraceptivos son:
- Los de barrera: preservativos, DIU, etc.
- Hormonales: Anticonceptivos orales, píldora, anillo, parche, implante.
- Quirúrgicos: Vasectomía, ligadura de trompas, essure.
Son las que se transmiten tras el contacto sexual con una persona infectada y estas afectan a los órganos sexuales. Algunas de las enfermedades de transmisión sexual más comunes son el Sida, clamorea, gonococia, sífilis, tricotaras, hepatitis B, hepatitis C, virus del papiloma humano, herpes genital, hongos genitales, condimentas o ladillas entre otras.
Esta causado por el VIH que ataca a los glóbulos blancos que son utilizados por nuestro sistema inmunitario para combatir las enfermedades.
Es una enfermedad que daña los órganos del aparato reproductor femenino, puede ocasionar complicaciones graves y daños irreversibles e infertilidad a la mujer. Antes de darse cuenta de esta enfermedad que presenta síntomas silenciosos, las clamidea también puede causar secreción del pene en el hombre.
La sífilis ataca al cuerpo entero y durante la primera fase de esta enfermedad venérea su curación es fácil, por eso es importante acudir a la clíínica lo antes posible para que sea diagnosticada.
La trichomoniasis es una enfermedad de transmisión sexual causada por un protozoo "trichomona vaginalis". Este microorganismo afecta a la vejiga, la vagina, y la uretra. La mujer es infectada con frecuencia por los hombres que no saben que están infectados, ya que en estos casi nunca causa síntomas.
Son enfermedades graves causadas por este virus que se transmite por la sangre o por vía sexual. Pueden causar una infección aguda o crónica, insuficiencia hepática, cáncer de hígado o cirrosis.
Provocada por la bacteria Neisseria gonorrehae cuyo huésped natural es el humano, crece y se multiplica en las áreas húmedas del tracto reproductivo, conducto urinario del hombre y de la mujer, trompas de Falopio y útero.
Agrupa más de cien tipos de virus. A este virus se le llama así porque algunos tipos causan papilomas o verrugas, los cuales son tumores no cancerosos benignos. Algunos tipos del virus del papiloma humano están relacionados con el cáncer de cuello de útero.
El herpes genital en una enfermedad causado por un virus y casi todas las personas con este virus no presentan signos ni síntomas de infección, pero cuando se presentan aparecen en forma de ampollas en los genitales o alrededor de ellos, aunque también pueden aparecer en el recto.
La mujer puede padecer vulvitis, vaginitis, cervicitis mientras que los varones pueden padecer balanitis.
Causados por el virus del papiloma humano, se manifiestan a través de pequeñas verrugas que se ven en el interior de la vagina, los labios, el glande, el pene, en el ano o en las ingles y pueden aparecen días después del contagio sexual.
Son unos parásitos que se suelen transmitir por contacto sexual, aunque también en raras ocasiones pueden ser a través de prendas que han estado en contacto con algún portador. Además de en la región púbica pueden situarse en las cejas, el cabello, las pestañas y en las axilas corporales.
Existen diferentes técnicas quirúrgicas muy en boga que se realiza empleando el láser de CO2, son cada día mas las mujeres que demandan este tipo de técnicas quirúrgicas que tiene por finalidad mejorar las relaciones sexuales y también conseguir un mayor grado de autoestima. Se pretende conseguir aumento o disminución del volumen vaginal, una corrección en la morfología vulvar y una mejora de la funcionalidad sexual.
Consiste en una reducción o remodelación de los labios menores. Es un procedimiento quirúrgico estético para rejuvenecer o embellecer los mismos. La intervención de labioplastia se realiza como consecuencia de la alteración en los labios menores producida por razones congénitas, labios menores asimétricos, parto, envejecimiento y trastornos hormonales y la realizamos bajo anestesia local utilizando el láser.
En estos casos los labios menores han disminuido o adelgazado por lo que vamos a realizar una micro liposucción, que en la mayoría de los casos se hace en el monte de Venus, para después infiltrarlos en los labios mayores y así darles un aspecto más juvenil.
Después de la labioplastia recomendamos un reposo de 24 horas, tras la intervención solamente se requiere colocar un simple apósito sobre la vulva. Las cicatrices de la intervención serán imperceptibles en poco tiempo y en un plazo de dos o tres semanas se podrían retomar de nuevo las relaciones sexuales.
Es un procedimiento quirúrgico que reconstruye y repara la membrana que cubre la entrada de la vagina, más conocida como himen, que está compuesta por tejido elástico y fibroso.
La reconstrucción del himen o himenoplastia se realiza bajo anestesia local o general, y antes de la operación es necesario realizarse un examen ginecológico completo.
Hay tres tipos de himenoplastia. El primer tipo de intervención de himenoplastia consiste en crear una membrana con una irrigación sanguínea por razones puramente cosméticas, en algunas ocasiones esto incluye una capsula gelatinosa de una sustancia sintética semejante a la sangre. Esta operación puede realizarse unos pocos días antes de la primera relación sexual del matrimonio.
Cuando los restos de la membrana son insuficientes es cortada una pequeña sección de la pared vaginal para la reconstrucción del himen.
El segundo tipo de himenoplastia consiste en suturar el himen poco tiempo después de su rotura.
El tercer tipo de himenoplastia consiste en utilizar una parte del tejido vaginal con su irrigación sanguínea y crear a partir de él un himen nuevo. Es recomendable no mantener ningún tipo de relación sexual, al menos tres meses después de esta operación.
Después de una himenoplastia se debe descansar durante unas pocas horas. Es natural que en las primeras 48 ó 72 horas pueda aparecer un poco de sangrado, no tiene que preocuparse de los puntos ya que se utilizan hilos absorbentes. El tipo de inflamación es mínimo, cualquier tipo de cicatriz se vuelve casi imperceptible al pasar el tiempo. Debe recordar que después de esta cirugía usted debe de evitar cualquier tipo de relación sexual, a menos que quiera perder el himen de nuevo.

